Basura electrónica sin solución

El problema de la basura electrónica continúa en aumento junto a la proliferación de gadgets y dispositivos tecnológicos.
A medida de que salen al mercado nuevos teléfonos móviles, portátiles, consolas y computadoras junto a sus respectivos periféricos, más personas se ven motivadas a comprar los gadgets de moda y desechar sus antiguos productos dejando atrás monitores, teclados, carcazas, cables, chips y contaminantes baterías entre otros productos.
Esta acumulación de residuos de dispositivos tecnológicos es llamada basura electrónica y es un problema que todavía no ha encontrado solución a partir de las múltiples quejas de naciones que ven aumentar este tipo de contaminación.
La ONU ha pedido que se tomen medidas para controlar este problema ya que se espera que este año se superen las 40 millones de toneladas de basura electrónica que se producen anualmente. En Argentina ni siquiera ha sido regulado el tratamiento de estos residuos mientras que China y Estados Unidos se mantienen como los mayores productores de este tipo de desechos y todavía no se han tomado medidas al respecto.
Mientras más basura electrónica se acumula, se pone en más riesgo a las personas y el medio ambiente debido a que en ella se encuentre un alto porcentaje de plomo, arsénico, metales tóxicos, etc, lo que puede llevar a que las personas que viven cerca de los basurales llenos de estos residuos sufran cáncer, daño cerebral, problemas en el sistema nervioso, huesos débiles, diarreas y abortos entre otros problemas de salud.